Ecuador mira hacia Uruguay: una delegación oficial y empresarial recorre Montevideo para impulsar innovación y nuevas políticas de emprendimiento
Emprendimiento
Durante una semana, Montevideo se convirtió en el epicentro del aprendizaje y la observación estratégica para el ecosistema emprendedor ecuatoriano. La Alianza para el Emprendimiento e Innovación del Ecuador (AEI) —la red más importante del país en materia de innovación— lideró una misión de alto nivel que reunió a empresarios, académicos, representantes del sector privado y autoridades del gobierno, entre ellos el viceministro de Producción, Inversiones y Pesca, Andrés Robalino.
La delegación formó parte del programa InnovUP 2025, desarrollado entre el 4 y el 7 de noviembre, que incluyó visitas a empresas tecnológicas, centros de innovación, aceleradoras y un evento central realizado el 5 de noviembre en Piso 40, uno de los espacios empresariales más influyentes de Montevideo. El propósito del viaje se resumió en tres palabras: aprender, conectar y replicar.
Uruguay como modelo: continuidad, articulación y una estrategia a largo plazo
La elección de Uruguay como destino no fue casual. Desde la perspectiva ecuatoriana, el país representa un caso ejemplar de cómo un territorio pequeño puede transformarse en un ecosistema estable, articulado y exportador de innovación, gracias a políticas públicas coherentes y a la continuidad institucional.
“Venimos a aprender de lo que Uruguay ha hecho bien: su enfoque educativo, su estabilidad política y su capacidad para articular al sector privado, la academia y el Estado”, afirmó Roque Sevilla, líder de la delegación, empresario y reconocido ambientalista regional.
Sevilla —exalcalde de Quito y referente en sostenibilidad— subrayó que Ecuador busca adaptar estas lecciones a su propio contexto: “Queremos entender cómo Uruguay pasó de una economía tradicional a una economía tecnológica, y qué políticas sostuvieron ese camino”.
Del campo a la nube: la transición uruguaya que inspira a Ecuador
Uno de los temas que más impactó a la delegación fue la transformación de Uruguay, que pasó de ser un país centrado en la ganadería a convertirse en un exportador de software y servicios basados en conocimiento.
“Ustedes decidieron que el software sería su producto de exportación. Formaron ingenieros, generaron incentivos y mantuvieron la política. Eso genera admiración”, expresó Sevilla.
El líder ecuatoriano señaló que Ecuador tiene ventajas propias que podrían impulsar un proceso similar, especialmente en biotecnología y silvicultura, gracias a su biodiversidad, su ubicación y su luminosidad constante.
“Tenemos condiciones únicas para producir masa forestal con mayor velocidad, pero eso debe ir acompañado de investigación, infraestructura y reglas claras”, añadió.
Innovar desde los recursos naturales: la apuesta ecuatoriana
La AEI trabaja desde hace más de una década en fortalecer el ecosistema emprendedor del país, articulando a más de 180 actores públicos, privados y académicos, y fue reconocida por la ONU como una buena práctica global.
Solo en 2024, los emprendimientos vinculados a la red generaron más de US$ 160 millones en ventas y 5.000 empleos. La nueva meta apunta más alto: impulsar startups capaces de facturar entre US$ 50 y US$ 100 millones, con potencial de valuaciones regionales e internacionales.
La mirada uruguaya: “Este tipo de conexiones nos potencia”
Del lado uruguayo, la visita fue recibida con entusiasmo. Sylvia Chebi, presidenta de Urucap y directora de ThalesLab, destacó el nivel y la diversidad de la delegación.
“Es una delegación de mucho nivel. Esperamos que se generen sinergias que beneficien a ambos ecosistemas. Este tipo de encuentros abre oportunidades de inversión y colaboración regional”, afirmó.
Chebi subrayó que estas instancias ayudan a posicionar a Uruguay como un hub regional de innovación y tecnología, capaz de generar impacto global pese a su tamaño.
El encuentro en Piso 40: acuerdos, miradas y próximos pasos
El evento central del 5 de noviembre reunió a referentes de ambos países para analizar incentivos, políticas de innovación, financiamiento y modelos exitosos de vinculación entre universidades y empresas.
Se delinearon posibles acuerdos entre hubs y fondos de inversión, especialmente en agrotech, biotecnología y sector forestal, además de avanzar en nuevos programas de intercambio académico y empresarial.
Se coincidió en que esta cooperación representa un avance importante para fortalecer la institucionalidad de la innovación en Ecuador y generar condiciones para escalar emprendimientos y atraer inversión extranjera de calidad.
Los líderes de la AEI también reconocieron los desafíos pendientes: crear un fondo nacional de innovación de alto impacto, reforzar la institucionalidad pública y sostener políticas de largo plazo.
Antes de cerrar el encuentro, Roque Sevilla resumió el espíritu de la misión:
“Nos vamos inspirados, con ideas concretas y con la certeza de que una economía innovadora es posible si trabajamos juntos”.





